La exposición permite recorrer visualmente la historia de la producción del azafrán, mediante la Colección David Beltrá, mostrando las marcas, familias y trayectos que hicieron posible la Ruta del Azafrán.
El azafrán, introducido por los árabes, se convirtió en una especia esencial a la gastronomía hispánica y en un producto clave del comercio mediterráneo. A lo largo de los siglos XIX y XX se configuró una ruta comercial singular: mientras otras especies viajaban de Oriente en Occidente, el azafrán español se exportaba en sentido inverso hacia India, China, Japón o América. Su producción requiere un esfuerzo inmenso —hasta 200.000 flores por un kilo—, un trabajo minucioso que llevó el aroma manchego en todo el mundo. Hoy, las empresas centenarias de Novelda continúan liderando este comercio global. La Colección David Beltrá permite recorrer visualmente esta historia, mostrando las marcas, familias y trayectos que hicieron posible la Ruta del Azafrán.